jueves, 19 de mayo de 2016

los restos

Los restos, desconozco lo que son, acaso residuos, lo que sobra, lo que queda, migajas de algo, eureka! por lo menos hubo algo. Estoy seguro que tuvo que haber habido algo, no pueden quedar fragmentos de algo que no hubo, esos todos lo saben. Lo bueno es saber que queda algo, aunque no sea todo quizá es suficiente, o no, no sé. Lo único cierto es que se necesita tener el todo para disfrutar o no de algo, se puede ser feliz con los fragmentos de algo, con los restos. 
Pero qué son los restos, necesito saber qué es el todo para saberlo. Me niego a pensar que sea solo un lapsus ajeno, una equivocación es casualidad o causalidad. 
Deducción o inducción, los restos, los restos, los retos?, un lapsus de nuevo.
Retos, saber que es un resto. Un resto es algo que falta, y un reto es saber lo que hace falta. Mi reto es.....
Miento, siempre supe que eran los restos, es decir, alguna vez lo supe, el significante seguía vigente sin significado alguno, un error le dio un significado, uno para mi (el cual no conozco) y uno para todos los demás (el cual es proyección).
Supongo que restos es lo que queda después de casi nueve meses, restos de que?. De recuerdos no, de dolor tampoco, de perdón menos y de dolor ni se diga; escribí dolor dos veces, es que es bastante.

domingo, 8 de mayo de 2016

Prefacio del Retrato de Dorian Gray


por Oscar Wilde

El artista es el creador de cosas bellas. Revelar el arte y ocultar al artista es la finalidad del arte. El crítico es el que puede traducir de un modo distinto o con un nuevo procedimiento su impresión ante las cosas bellas. La más elevada, así como la más baja de las formas de crítica, son una manera de autobiografía. Los que encuentran intenciones feas en cosas bellas, están corrompidos sin ser encantadores. Esto es un defecto.

Los que encuentran bellas intenciones en cosas bellas, son cultos. A éstos les queda la esperanza.

Existen los elegidos para quienes las cosas bellas significan únicamente belleza. Un libro no es, en modo alguno, moral o inmoral. Los libros están bien o mal escritos. Esto es todo. La aversión del siglo XIX por el Realismo es la rabia de Calibán viendo su cara en el espejo. La aversión del siglo XIX por el Romanticismo es la rabia de Calibán no viendo su propia cara en el espejo.

La vida moral del hombre forma parte del tema para el artista; pero la moralidad del arte consiste en el uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista desea probar nada. Hasta las cosas ciertas pueden ser probadas. Ningún artista tiene simpatías éticas. Una simpatía ética en un artista constituye un amaneramiento imperdonable de estilo. Ningún artista es nunca morboso. El artista puede expresarlo todo. Pensamiento y lenguaje son, para el artista, instrumentos de un arte. Vicio y virtud son, para el artista, materiales de un arte. Desde el punto de vista de la forma, el modelo de todas las artes es el del músico. Desde el punto de vista del sentimiento, la profesión de actor. Todo arte es, a la vez, superficie y símbolo. Los que buscan bajo la superficie, lo hacen a su propio riesgo. Los que intentan descifrar el símbolo, lo hacen también a su propio riesgo. Es al espectador, y no la vida, a quien refleja realmente el arte.

La diversidad de opiniones sobre una obra de arte indica que la obra es nueva, compleja y vital. Cuando los críticos difieren, el artista está de acuerdo consigo mismo. Podemos perdonar a un hombre el haber hecho una cosa útil, en tanto que no la admire. La única disculpa de haber hecho una cosa inútil es admirarla intensamente.

Todo arte es completamente inútil.