jueves, 11 de agosto de 2016

Voragine

Futuros psicólogos somos, me tomo el atrevimiento de incluirme, futuros guías, futuros padres, futuros dioses, pero por ahora estamos asignados a la mortalidad, a los problemas comunes a lo banal. Huyo a diario de lo corriente creyendo que puedo alienarme/alinearme, no quiero compartir condición alguna con nada de ese orden, sin embargo, es una tarea compleja no caer en ninguna trampa, la realidad siempre está reservándonos lo que menos nos gusta en el momento que menos esperamos. En mi caso lo que menos me gusta es lo que más adoro, no me olvides, dicen sus ojos, canta su risa, grita su ausencia. Su olor a nomeolvides sigue, sigue siendo mi fragancia favorita, mi flor predilecta.
Vivo aterrado con la idea de tener que ver hacia el frente, mis ojos están dirigidos hacia las estrellas y no quisiera acostumbrarme a lo de abajo. Pero, cómo hago si me gusta la simpleza tanto como lo elaborado. Herman Hesse en “debajo de la rueda” pone a su protagonista como un niño erudito, triste, pero predestinado a la grandeza; sin embargo por múltiples eventualidades termina entre la gente normal, que no piensa en lo inefable y encuentra comodidad en tomar sidra, besar niñas, hablar con palabras superfluas, trabajar con sus manos, sudar.
Temo enormemente seguir su camino, supongo que la felicidad se encuentra en lo simple y debato conmigo mismo si para ser grande hay que alejarse de ella. Desde mi infancia temprana he escuchado que para ser feliz hay que hacer lo que nos gusta, pero lo que realmente me gusta es ser feliz, todo lo demás lo hago por la misma razón que viven todas las personas, obligación.
Me pregunto adónde pertenecen los psicólogos, una labor como la que cumplen los aparta de la condición de personas comunes. ¿Un psicólogo tiene verdaderamente habilidad de entender a cada persona? La preparación que nos dan se supone que debería ser infalible, pero dudo mucho que en mis libros pueda encontrar información detallada de la vida de una persona particular, dudo mucho que pueda resumir a cada persona en una palabra, y aunque creo que todas las personas son iguales y todas sufren por la misma causa, no me entra en la cabeza que de verdad una persona en cinco años pueda solucionar los problemas, (perdón, brindar las herramientas necesarias para…) de siete mil millones más. Cómo un hombre puede entender a otro si no ha vivido lo que él, y si lo ha vivido como puede estar seguro que su labor no se basa en meras proyecciones. ¿Que se tiene que hacer para ser un (buen) psicólogo?


No hay comentarios:

Publicar un comentario