Un día entre sueños la vi
y si no era ella,
era muy ella,
tan ella,
que corrí,
grité,
he hice mil maromas para que advirtiese mi
presencia
pero no funcionó,
nunca funciona;
al final los sueños son solo fantasías,
por eso no me amilano,
sin embargo, tengo presente
que todos los sueños son presentaciones de la
realidad a medias
por eso si me martirizo, si un día llegase a
verla en la calle,
en alguna avenida o acera triste,
fácilmente reconocería su alegre presencia
y ella la triste mía,
sin necesidad de maromas me notaría
pero me ignoraría
entonces mis sueños reproducirían esa
realidad
la realidad triste que tengo muy presente
y ya no la poseería ni en realidad ni en
fantasías
por eso no me atrevo a buscarla entre los
peatones
por eso solo quiero soñarla en mis noches
tristes
con ella quiero hacerlo
por ella no lo hago…
No hay comentarios:
Publicar un comentario