Mis manos siguen esperándote
mis dedos se impacientan
por no estar entrelazado con los tuyos
constantemente me pregunto
cuando será el momento
en que vuelvas a pertenecerme
a diario tengo visiones de ensueño
donde alucino como sería nuestro reencuentro
puedo escuchar la armonía de tu risa
la fragancia de tu cuerpo
tus manos alocando mi cabello
tanto como tú mi vida
y nos disponemos a hacer un brindis
bebiendo juntos de la misma copa
nuestras almas juntas se desnudan
abandonan la cálida cobertura de la infancia
nuestros cuerpos ignorantes se unifican
contemplamos un desconocido cóctel de
sensaciones
y yo respondo sumiso
acatando las necesidades de tus gemidos
tu piel ingenua se entrega a mí sin temores
y el impulso de mis anhelos divinos
se esfuerza por hacer eterno el momento
nuestro sudor ebulle de la pasión
con la danza arrítmica
de la apertura de nuestros cuerpos
alma, bocas, piernas y corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario